Wednesday, February 21, 2007

No en nuestro nombre

No En Nuestro Nombre

Creemos que como habitantes de los Estados Unidos
Tenemos el deber de
Resistir frente a toda injusticia
Hecha por nuestro gobierno en nuestro nombre

No en nuestro nombre
Emprenderán una guerra sin fin
Ni habrá más muertes
No más transfusiones de sangre por petróleo

No en nuestro nombre
Invadirán países
Bombardearán civiles, matarán más niños
Dejando que la historia se escriba
Sobre lápidas sin nombre

No en nuestro nombre
Destruirán la misma libertad
Que dicen defender

No saldrán de nuestras manos
Ni armas ni dineros
Que aniquilen a familias
En suelos extranjeros

No serán nuestras bocas
Silenciadas por el miedo

No permitirán nuestros corazones
Que de otras naciones pueblos enteros sean llamados malditos

En contra de nuestra voluntad
No en nuestro nombre

Juramos resistencia

Juramos solidaridad con los que sufren
Por decir no a la guerra
Por su religión
Por el color de su piel

Juramos una causa común
Con todas las gentes de la
Tierra Hacia la justicia, la libertad y la paz

Otro mundo es posible
Y juramos hacerlo real

Not in Our Name

Días extraños, noches largas

Estos son días extraños para quien escribe, llenos de incertidumbre mezclada con algo de esperanza. La incertidumbre de unas situaciones que podría llamar finales, la esperanza de otras situaciones que podría llamar iniciales...pero como viejo zen no analizo y trato de hundirme en la situación hasta lo más profundo, finalmente será lo que deba ser, no otra cosa.
Y en estos días de insomnio, lectura y meditación redescubro a un hermoso poeta cuyas palabras me acompañaron también en otros momentos similares.
Fernando Pessoa.
Y descubrir, como he dicho más abajo en este blog, a estos poetas como Whitman, Rilke, Pessoa, es descubrir que uno está a pesar de todo con el corazón abierto, sangrando pero vivo.
Pessoa tiene un poema que es completamente Buddhista:

Comienzo a conocerme

Comienzo a conocerme. No existo.
Soy el intervalo entre lo que deseo ser y lo que los otros me hicieron,
O mitad de ese intervalo, porque también hay vida...
Soy eso, en fin...
Apague la luz, cierre la puerta y deje de hacer barullos de chinelas
en el corredor.

Quedé yo en el cuarto sólo con el gran sosiego de mí mismo.
Es un universo barato.


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Y este otro, largo poema pero si alguien lee esto, léanlo con tranquilidad, muchas veces, y verán por qué digo que es Buddhista. Este poema se llama Tabaquería:

No soy nada.
Nunca seré nada.
No puedo querer ser nada.
Aparte de eso, tengo en mí todos los sueños del mundo.

Ventanas de mi cuarto,
De mi cuarto de uno de los millones del mundo que nadie sabe quién es
(Y si supieran quién es, ¿qué sabrían?),
De ahí para el misterio de una calle cruzada constántemente por gente,
Para una calle inaccesible a todos los pensamientos,
Real, imposiblemente real, cierta, desconocidamente cierta,
Con el misterio de las cosas por debajo de las piedras y de los seres,
Con la muerte por la humedad en las paredes y pelos blancos en los hombres,
Con el Destino conduciendo la carroza de todo por la avenida de nada.

Estoy hoy vencido, como si supiera la verdad.
Estoy hoy lúcido, como si estuviera por morir,
Y no tuviera más hermandad con las cosas
Sino una despedida, tornándose esta casa y este lado de la calle
La hilera de carruajes de un convoy, y una partida silbatada
De dentro de mi cabeza,
Y una sacudida de mis nervios y un crujir de huesos en la ida.

Estoy hoy perplejo, como quien pensó y creyó y olvidó.
Estoy hoy dividido entre la lealtad que debo
A la Tabaquería del otro lado de la calle, como cosa real por fuera,
Y a la sensación de que todo es sueño, como cosa real por dentro.

Fallé en todo.
Como no tuve propósito ninguno, tal vez todo fuera nada.
El aprendizaje que me dieron,
Descendí de ella por la ventana de los fondos de la casa.
Fui hasta el campo con grandes propósitos.
Mas allá encontré sólo hierbas y árboles,
Y cuando había gente era igual a la otra.
Salgo de la ventana, me siento en una silla. ¿En qué he de pensar?

¿Qué se yo de lo que seré, yo que no sé lo que soy?
¿Ser lo que pienso? ¡Pero pienso tantas cosas!
¡Y hay tantos que piensan ser la misma cosa que no puede haber tantos!
¿Genio? En este momento
Cien mil cerebros se conciben en sueños genios como yo,
Y la historia no marcará, ¿quién sabe?, ni uno,
Ni habrá sinó mierda de tantas conquistas futuras.
No, no creo en mí.
¡En todos los manicomios hay enfermos locos con tantas certezas!
Yo, que no tengo ninguna certeza, ¿soy más cierto o menos cierto?
No, ni en mí...
¿En cuántas mansardas y no-mansardas del mundo
No estan en este momento genios-para-sí-mismos soñando?
¿Cuántas aspiraciones altas y nobles y lúcidas -
Sí, verdaderamente altas y nobles y lúcidas -,
Y quién sabe si realizables,
Nunca verán la luz del sol real ni hallarán oidos de gente?
El mundo es para quien nace para conquistarlo
Y no para quien sueña que puede conquistarlo, aunque tenga razón.
Tengo soñado más que lo que Napoleón hizo.
Tengo apretado al pecho hipotético más humanidades que las de Cristo,
Tengo hechas filosofías en secreto que ningún Kant escribió.
Mas soy, y tal vez seré siempre, el de la mansarda,
Aunque no viva en ella;
Seré siempre el que no nació para eso;
Seré siempre sólo el que tenga cualidades;
Seré siempre el que esperó que le abriesen la puerta al pie
de una pared sin puerta,

Y cantó la canción del Infinito en una capoeira,
Y oyó la voz de Dios en un pozo tapado.
¿Creer en mí? No, ni en nada.
Derrámeme la Naturaleza sobre la cabeza ardiente
Su sol, su lluvia, el viento que me halla el pelo,
Y el resto que venga si viene, o tenga que venir, o no venga
Esclavos cardíacos de las estrellas,
Conquistamos todo el mundo antes de levantarnos de la cama;
Mas despertamos y él es opaco,
Nos levantamos y él es ajeno,
Salimos de casa y él es la tierra entera,
Más el sistema solar y la Via Láctea y el Indefinido.

(¡Come chocolates, pequeña;
Come chocolates!
Mira que no hay más metafísica en el mundo sinó chocolates.
Mira que las religiones todas no enseñan más que la confitería.
¡Come, pequeña sucia, come!
¡Pudiera yo comer chocolates con la misma verdad con que comes!
Pero yo pienso y, al tirar el papel de plata, que es de hoja de estaño,
Dejo todo por el suelo, como he dejado la vida.)

Pero al menos queda de la amargura de lo que nunca seré
La caligrafia rapida de estos versos,
Pórtico partido para el Imposible.
Pero al menos consagro a mí mismo un desprecio sin lágrimas,
Noble al menos en el gesto largo con el que tiro
La ropa sucia que soy, en rol, para el decurso de las cosas,
Y quedo en casa sin camisa.

(Tú que consuelas, que no existes y por eso consuelas,
Oh diosa griega, concebida como estatua que fuera viva,
Oh patricia romana, imposiblemente noble y nefasta,
Oh princesa de trovadores, gentilísima y colorida,
Oh marquesa del siglo dieciocho, escotada y lejana,
Oh cocot(*) célebre del tiempo de nuestros padres,
Oh no sé qué moderno - no concibo bien el qué -
Todo eso, sea lo que fuere, que seas, ¡si puede inspirar que inspire!
Mi corazón es un balde despejado.
Como los que invocan espíritu me invoco
A mí mismo y no encuentro nada.
Llego a la ventana y veo la calle con una nitidez absoluta.
Veo las tiendas, veo los paseos, veo los autos que pasan,
Veo los entes vivos vestidos que se cruzan,
Veo los perros que también existen,
Y todo esto me pesa como una condena al exilio,
Y todo esto es extranjero, como todo.)

Viví, estudié, amé y hasta creí,
Y hoy no hay mendigo que yo no envidie sólo por no ser yo.
Miro a cada uno de los andrajos y las llagas y la mentira,
Y pienso: tal vez nunca vivieras ni estudiaras ni amases ni creyeras
(Porque es posible hacer la realidad de todo eso sin hacer nada de eso);
Tal vez hayas existido apenas, como un lagarto a quien cortan el rabo
Y que es rabo para abajo del lagarto remezcladamente

Hice de mí lo que supe
Y lo que podía hacer de mí no lo hice.
El dominó(**) que vestí era yerrado.
Conociéronme después por quien no era y no desmentí, y me perdí.
Cuando quise sacar la máscara,
Estaba pegada a la cara.
Cuando la saqué y me vi al espejo,
Ya había envejecido.
Estaba ebrio, ya no sabía vestir el dominó que no había sacado.
Dejé fuera la máscara y dormí en el bestiario
Como un perro tolerado por la gerencia
Por ser inofensivo
Y voy a escribir esta historia para probar que soy sublime.

Esencia musical de mis versos inútiles,
Quién me diera encontrarme como cosa que yo hiciera,
Y no quedase siempre delante de la Tabaquería de delante,
Taconeando a los pies la consciencia de estar exisitendo,
Como un tapete en que un borracho tropieza
O un felpudo que los gitanos robaron y no valía nada.

Mas el Dueño de la Tabaquería llegó a la puerta y se quedó en la puerta.
Lo miro con la incomodidad de la cabeza mal girada
Y con la incomodidad del alma mal-entendiendo.
Él morirá o yo moriré.
Él dejará la pizarra, yo dejaré los versos.
A cierta altura morirá la pizarra también, los versos también.
Después de cierta altura morirá la calle donde estuvo la pizarra,
Y la lengua en que fueran escritos los versos.
Morirá después el planeta giratorio en que todo esto se dio.
En otros satélites de otros sistemas cualquier cosa como gente
Continuará haciendo cosas como versos
y viviendo debajo de cosas como pizarras,

Siempre una cosa de frente de la otra,
Siempre una cosa tan inútil como la otra,
Siempre el imposible tan estúpido como el real,
Siempre el misterio del fondo tan cierto
como el sueño de misterio de la superficie,

Siempre esto o siempre otra cosa o ni una cosa ni otra.

Mas un hombre entró en la Tabaquería (¿para comprar tabaco?)
Y la realidad plausible cae de repente encima de mí.
Me semiyergo enérgico, convencido, humano,
Y voy a intentar escribir estos versos en que digo lo contrario.

Enciendo un cigarro al pensar en escribirlos
Y saboreo en el cigarro la liberación de todos los pensamientos.
Sigo el humo como una ruta propia,
Y gozo, en un momento sensitivo y competente,
La liberación de todas las especulaciones
Y la consciencia de que la metafísica es una consecuencia
de estar mal dispuesto.

Después me reclino para atrás en la silla
Y continúo fumando.
Mientras el Destino me lo conceda, continuaré fumando.

(Si yo me casara con la hija de mi lavandera
Tal vez fuera feliz.)
Visto eso, me levanto de la silla. Voy a la ventana.
El hombre salió de la Tabaquería
(¿metiendo el vuelto en el bolsillo de las calzas?)

Ah, lo conozco, es Estevez sin metafísica.
(El Dueño de la Tabaquería llegó a la puerta.)
Como por un instinto divino Estevez se dio vuelta y me vio.
Me saludó con la mano, le grité ¡Adios Oh Estevez!, y el universo
Se me renconstruyó sin ideal ni esperanza,
y el Dueño de la Tabaquería sonrió.

(*) N.d.T: En francés aportuguesado en el original.

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Firma Álvaro de Campos, uno de los nombres que usaba Pessoa entre otros.
Un gran poeta. Léanlo.

Tuesday, February 20, 2007

Algunas viejas canciones

Hay algunas viejas canciones que siguen teniendo sentido aquí y ahora.
Bob Dylan hablaba hace más de 40 años, en Blowing in the wind (soplando en el viento), con una voz que aun resuena, lamentablemente.

¿Cuántos caminos debe caminar un hombre
antes de que lo llames hombre?
Sí, ¿y cuántos mares debe navegar una paloma blanca
antes de dormir en la arena?
Sí, ¿y cuántas veces deben volar las balas de cañón
antes de ser prohibidas para siempre?
La respuesta, mi amigo, está soplando en el viento.
La respuesta está soplando en el viento.

¿Cuántas veces debe mirar hacia arriba un hombre
antes de poder ver el cielo?
Sí, ¿y cuántas orejas debe tener un hombre
antes de poder escuchar llorar a la gente?
Sí, ¿y cuántas muertes le llevará hasta que sepa
que han muerto demasiadas personas?

La respuesta, mi amigo, está soplando en el viento.
La respuesta está soplando en el viento.

¿Cuántos años puede existir una montaña
antes de ser lavada por el mar?
Sí, ¿y cuántos años puede existir alguna gente
antes de que se le permita ser libre?
Sí, ¿y cuántas veces puede dar vuelta la cabeza un hombre
fingiendo que simplemente no ve?
La respuesta, mi amigo, está soplando en el viento.
La respuesta está soplando en el viento.

How many roads must a man walk down
Before you call him a man?
Yes, 'n' how many seas must a white dove sail
Before she sleeps in the sand?
Yes, 'n' how many times must the cannon balls fly
Before they're forever banned?
The answer, my friend, is blowin' in the wind,
The answer is blowin' in the wind.

How many times must a man look up
Before he can see the sky?
Yes, 'n' how many ears must one man have
Before he can hear people cry?
Yes, 'n' how many deaths will it take till he knows
That too many people have died?
The answer, my friend, is blowin' in the wind,
The answer is blowin' in the wind.

How many years can a mountain exist
Before it's washed to the sea?
Yes, 'n' how many years can some people exist
Before they're allowed to be free?
Yes, 'n' how many times can a man turn his head,
Pretending he just doesn't see?
The answer, my friend, is blowin' in the wind,
The answer is blowin' in the wind.

Bien, el viejo Dylan sigue cantando las respuestas en el viento...en aquella época era Vietnam, hoy se llama Irak, Afghanistán y tantos otros lugares donde a las personas no se les permite ser libres. Donde todavía vuelan las balas de cañón. Donde seguimos sin escuchar llorar a la gente. Y seguimos dando vuelta la cabeza fingiendo que simplemente no vemos.
Escuchen a Dylan, que como se suele decir en inglés "you never have too much Dylan".

Thursday, February 01, 2007

Enero, ciudad vacía y pájaros

Cuando todos se han ido desesperadamente de "vacaciones", quienes nos quedamos podemos caminar por la ciudad desierta, más tranquila, descubriendo cosas que suelen estar ocultas tras las muchedumbres: el frente de algún edificio, uno de esos trabajos que ya no se hacen porque no se sabe o porque no se quiere (convengamos en que la humanidad no tiene últimamente ningún interés por lo que no sea útil y pueda brindar algún beneficio directo y rápido, y la belleza no reúne ninguna de esas características).
Y caminar libremente, aunque en una ciudad grande siempre hay movimiento de personas, al menos en estos días se percibe una cierta espaciosidad, ausente cuando el año está en pleno fervor productivo.
Y en este caminar nos hemos encontrado con Paula, y sin decidir nada de antemano, siguiendo el impulso mecánico de nuestros pies, llegamos a la costanera sur, justo frente a la reserva ecológica.
La caminata hasta allí tuvo su punto de origen en Callao y Rivadavia, así que han sido unos cuantos kilómetros...
Una vez en ese parque, donde sí había algunas personas, ya que los que no se van de vacaciones, a veces están de vacaciones, y algo tienen que hacer con su tiempo libre (como se dice en inglés, caminar por ese sitio es good choice) nos sentamos bajo unos árboles a descansar.
Allí pudimos ver cantidad de pájaros, hermosos, algunos de los cuales sólo se ven por allí ya que se han afincado en la reserva. Además de la habitual presencia de gorriones, torcazas, horneros y zorzales, pudimos ver tordos, con su brillante plumaje negro y su apariencia de cuervo en miniatura.
Pero el sonido característico (tal vez sólo sea así para quienes hemos vivido en ciudades pequeñas, cerca de algún río) nos hizo mirar un poco más lejos donde pudimos verlos en acción, entre las ramas de los árboles: pájaros carpinteros.
Y de paso vamos a hacer un poco de ornitología, ya que algunas personas creen que estos pájaros picotean la madera para anidar en algún hueco...error.
Si saben para qué lo hacen, no tengan ansiedad. Los que no lo saben...deberán esperar la respuesta, o darse una vuelta por ese lugar y observarlos.
Que lo disfruten.

PD: ¿qué tiene que ver todo esto con el Buddhismo Zen? Un paseo con Paula es la experiencia más zen que pueda encontrarse...
Otra P.D.: Paula, muchas gracias por todo, de corazón.

Thursday, January 11, 2007

En todas partes hay mucha belleza (Rilke)

Durante estos días de verano, a veces más ociosos que otras épocas del año, releo viejos poetas, sorprendido de encontrar allí el trampolín que me lanzó hacias las límpidas aguas del Buddhadharma.
Walt Whitman dice por allí (¿alguien lo recuerda? Vale la pena):

"La sabiduría, finalmente, no se pone a prueba en las escuelas. La sabiduría no puede ser transmitida por quien la tiene a quien no la tiene".

"Ahora analizo las filosofías y las religiones: pueden parecer buenas en las salas de conferencias, y sin embargo, no significan nada bajo los vastos cielos, frente al paisaje y las aguas que fluyen..."

"¿Pensaban que eran palabras estas líneas rectas? ¿Estas curvas, estos ángulos, estos puntos? No, no son las palabras; las palabras sustanciales están en la tierra y en el mar, están en el aire, están en ustedes".

Walt Whitman, ¿poeta iluminado? Muy probablemente cerca de Hui Neng, de Mahakasyapa, y de todos los Buddhas.

Sunday, December 31, 2006

¿Feliz año nuevo?

Ayer, un estado apoyado por la ignorancia de millones de personas ha cumplido su sueño: asesinar a un ser humano.
Culpable o inocente, la vida de un ser humano es preciosa, invalorable, un misterio y una maravilla.
La ignorancia nos hace ver a ciertas personas como "malas", y su eliminación se justifica por el bien de lo que consideramos "bueno". No hay una ignorancia mayor, ya que, entonces, ¿son buenos quienes matan en nombre de lo que sea? ¿Es bueno matar a los demás cuando su presencia nos intimida o hace peligrar nuestra frágil seguridad?
Hoy en día vivimos en peligro.
Países que se construyeron con el esfuerzo de sus habitantes, logrando establecerse como una cultura particular, a veces a lo largo de siglos, están amenazados por el poder hegemónico de un nuevo imperio.
Pero este nuevo imperio , como todos los imperios, se cae a pedazos y se desangra por sus propias debilidades.
El imperio que hoy nos amenaza es el mayor consumidor de drogas ilegales del mundo.
Es el país donde cada semana un joven asesina a sus compañeros de clase en las escuelas.
Y es el país donde los padres violan a sus hijas, desde hace siglos.
Es el país que encarcela y mata a los negros y a los latinos, y es el país que está construyendo un muro para evitar que los vecinos de "abajo" pasen la frontera.
Ese país de abajo cuyos habitantes han sido oprimidos y saqueados a lo largo del tiempo.
Pero el peligro para toda la humanidad no ha muerto ayer en una horca.
Sigue vivo en la ignorancia y el odio.
Sigue vivo en la imposibilidad de construir un mundo con lazos de compasión y verdad, en vez de lazos de comercio y ganancia.
Feliz año nuevo.
¿Feliz año nuevo?

Friday, December 29, 2006

Poesía: Lawrence Ferlighetti

El mundo es un hermoso lugar

El mundo es un hermoso lugar
donde nacer
si no te importa que la felicidad
no sea siempre tan divertida
si no te importa un toque de infierno
ahora y después
justo cuando todo está bien
porque incluso en el cielo
no cantan todo el tiempo

El mundo es un hermoso lugar donde nacer
si no te importan
algunas personas muriendo
todo el tiempo
o quizás sólo muriendo de hambre
parte del tiempo
que no es la mitad de malo
si no sos vos

Oh, el mundo es un hermoso lugar
donde nacer
si no te importan mucho
algunas mentes muertas
en los lugares más altos
o una bomba o dos
ahora y después
en sus caras mirando hacia arriba
o algunas impropiedades tales como
nuestra sociedad de Marca Registrada
con sus hombres de distinción
y sus hombres de extinción
y sus sacerdotes
y otros hombres de patrulla

y sus variadas segregaciones
e investigaciones del congreso
y otras constipaciones
de las que es heredera
nuestra carne tonta

Sí, el mundo es el mejor lugar de todos
por muchas cosas como
hacer la escena divertida
y hacer la escena del amor
y hacer la escena triste
y cantar canciones bajas y tener inspiraciones
y caminar por ahí
mirándolo todo
y oler flores
y cagar estatuas
e incluso pensar
y besar personas y
hacer bebés y ponerse pantalones
y saludar con el sombrero
y bailar
e ir a nadar a los ríos
o ir de picnic
en mitad del verano
y generalmente sólo
"viviéndola"
Sí,
pero entonces,
justo en medio de todo eso
llega el sonriente

funebrero



Gathas 6

Encendiendo la luz

El olvido es la oscuridad;
la atención es la luz.
Traigo conciencia
para que brille sobre toda la vida.

Cuando tocas un interruptor de luz, puedes detenerte durante algunos segundos para recitar este gatha antes de encerder la luz. No sólo habrá luz en la habitación, sino que también habrá luz en tu interior. Residir en el momento presente es un milagro. Todas las ilusiones y pensamientos aleatorios desaparecerán, así como desaparece la oscuridad cuando llega la luz. Cuando estamos atentos, entramos en contacto con los elementos refrescantes, pacíficos y sanadores en nosotros mismos y a nuestro alrededor. La paz y la alegría están disponibles en cualquier momento.
La respiración conciente nos ayuda a regresar al momento presente. Practico la respiración conciente todos los días. En mi pequeña sala de meditación, he caligrafiado la oración "Respira, ¡estás vivo!" Cuando la atención hace brillar su luz sobre nuestra actividad, nos recuperamos y encontramos la vida en el momento presente. El momento presente es un momento maravilloso.

Thursday, December 28, 2006

Gathas 5. Thich Nhath Hahn

Manejando el auto

Antes de encender el auto,
sé adónde voy.
El auto y yo somos uno.
Si el auto va rápido, yo voy rápido.

En el libro "Ser la paz", yo explicaba estas cuatro líneas. Si somos concientes cuando encendemos nuestro auto, sabremos cómo usarlo apropiadamente. Cuando estamos manejando, tendemos a pensar en llegar, y sacrificamos el viaje por la llegada. Pero la vida debe ser hallada en el momento presente, no en el futuro. De hecho, podemos sufrir más después de llegar a destino. Si debemos hablar de un destino, ¿qué hay de nuestro destino final, la tumba? No queremos ir en dirección a la muerte; queremos ir en dirección a la vida. ¿Pero dónde está la vida? La vida sólo puede encontrarse en el momento presente. Por lo tanto, cada kilómetro que manejamos, cada paso que damos, debe traernos al momento presente. Esta es la práctica de la atención.

Cuando vemos una luz roja o un cartel de detención, podemos sonreir y agradecer, ya que es un bodhisattva que nos ayuda a regresar al momento presente. La luz roja es una campana de atención. Quizás hayamos pensado en ella como si fuera un enemigo, impidiéndonos llegar a nuestra meta. Pero ahora sabemos que la luz roja es nuestro amigo, que nos ayuda a regresar al momento presente donde podemos encontrarnos con la vida, la alegría y la paz. Aunque no seas el conductor, puedes ayudar a todos los que van en el auto si respiras y sonríes.
Hace algunos años fui a Canadá a guiar un retiro, y un amigo me llevó en auto por la ciudad de Montreal. Yo observé que cada vez que un auto se detenía frente a mí, veía la oración: "Je me souviens" ("yo recuerdo"), en la chapa patente. Yo no sabía qué querían recordar ellos, tal vez fuera su origen francófono, pero me dio una idea. Le dije a mi amigo: "Aquí tengo un regalo para todos ustedes. Cada vez que vean que un auto se detiene frente a ustedes con la línea 'je me souviens', pueden verlo como una campana de atención que los ayuda a recordar la respiración y a sonreir. Y tendrán cantidades de oportunidades de respirar y sonreir mientras manejan en Montreal".

¡Mi amigo estaba encantado! Le gustó tanto que compartió la práctica con más de 200 personas en el retiro. Después, cuando vino a visitarme a Francia, me dijo que París no era un buen lugar para practicar mientras manejaba, porque no había carteles 'je me souviens'. Le dije que podría practicar con los semáforos y los carteles de detención. Cuando se fue de Plum Village y volvió a Montreal me escribió una hermosa carta: "Thay, practicar en París era muy fácil. No sólo practicaba con los semáforos y los carteles de detención, sino que cada vez que un auto se detenía delante de mí, yo veía los ojos del Buddha parpadeando. Debía sonreirles a esos ojos".

La próxima vez que estés en un embotellamiento, no pelees. Pelear es inútil. Si te reclinas y sonries, disfrutarás del momento presente y harás felices a todos los que estén en el auto. El Buddha está allí, porque el Buddha siempre puede encontrarse en el momento presente. Practicar meditación es regresar al momento presente para encontrar la flor, el cielo azul, el niño, la brillante luz roja.

Wednesday, December 27, 2006

Gathas 4

Encendiendo el televisor

La mente es como un televisor
con miles de canales.
Elijo un mundo que es tranquilo y calmo
para que mi alegría sea siempre fresca.

La mente es la conciencia. La conciencia incluye al sujeto que conoce y al objeto que es conocido. Los dos aspectos, sujeto y objeto, dependen mutuamente para existir. Como decía el maestro vietnamita Huong Hai: "Viendo la materia, estás viendo al mismo tiempo a la mente. Sin el surgir del objeto, el sujeto no surge". Cuando nuestra mente está conciente de algo, somos eso. Cuando contemplamos una montaña cubierta de nieve, somos esa montaña. Cuando miramos una película ruidosa, somos esa película ruidosa.
Nuestra mente es como un aparato de televisión con miles de canales, y el canal que sintonizamos es el canal que somos en ese momento. Cuando sintonizamos la ira, somos la ira. Cuando sintonizamos la paz y la alegría, somos paz y alegría. Tenemos la capacidad de seleccionar el canal. Somos lo que elegimos ser. Podemos seleccionar cualquier canal de la mente. Buddha es un canal, Mara es un canal, recordar es un canal, olvidar es un canal, la calma es un canal, la agitación es un canal. Cambiar de un estado del ser a otro es tan simple como cambiar de un canal que ofrece una película a un canal que ofrece música.
Hay personas que no pueden tolerar la paz y la calma, que temen enfrentarse a sí mismas, así que encienden la televisión para estar preocupadas con eso durante toda una tarde. En la cultura contemporánea a las personas rara vez les gusta estar consigo mismas, y frecuentemente buscan el olvido, ya sea yendo al teatro en el centro o a otros lugares de diversión. A las personas rara vez les gusta verse a sí mismas profunda y compasivamente. Los jóvenes en norteamérica miran televisión más de cinco horas por día, y también tienen todo tipo de juegos electrónicos que los ocupan. ¿Adónde nos llevará una cultura en la cual las personas no tienen la posibilidad de enfrentarse a sí mismas ni de formar relaciones reales con los demás?
Hay muchos programas interesantes, instructivos, en la televisión, y podemos usar la guía de la televisión para elegir programas que alienten la atención. Deberíamos decidir ver sólo los programas que hemos seleccionado y evitar convertirnos en víctimas de la televisión.






Sunday, December 24, 2006

Gathas 3 - Thich Nhath Hahn

Ofreciendo Incienso

En gratitud, ofrecemos este incienso
a todos los Buddhas y bodhisattvas
a través del espacio y el tiempo.
Que sea fragante como la misma Tierra,
reflejando nuestros cuidadosos esfuerzos,
nuestra conciencia de todo corazón,
y el fruto de la comprensión, madurando lentamente.
Que podamos ser compañeros de los Buddhas y los bodhisattvas.
Que podamos despertar del olvido
y realizar nuestro verdadero hogar.

En los templos Zen de Vietnam, decimos este gatha silenciosamente mientras ofrecemos incienso solos, o en voz alta cuando celebramos ceremonias con los demás. Mientras lo decimos, imaginamos un humo fragante elevandose en el aire, convirtiéndose en una nube de cinco colores. Esto representa la ofrenda a todos los Buddhas a través del espacio y el tiempo, de la fragancia quíntuple: los preceptos, la concentración, la comprensión, la liberación y la intuición. La llamamos "fragancia del corazón", una delicia que está disponible para nosotros todos los días, aunque no se vende en los negocios.
Como la liberación y la intuición surgen de la comprensión despierta, sólo nos referimos a tres de las fragancias en este gatha: nuestros esfuerzos cuidadosos (preceptos), nuestra conciencia de todo corazón (concentración), y el fruto de nuestra comprensión. La plena conciencia proviene de mantener cuidadosamente los preceptos, y la comprensión proviene de la plena conciencia.
Cuando ofrecemos incienso, hacemos el voto con todos los seres de abandonar el mundo del olvido y regresar al mundo del despertar. El olvido es la falta de atención. El despertar es la verdadera libertad.

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Notas: "tres de las fragancias" son los preceptos (sila), la concentración (samadhi), y la sabiduría (prajña). Aquí Thich nombra a la sabiduría como el fruto de nuestra comprensión.


En segundo lugar, recuerden que estos gathas o poemas son un medio hábil para prestar atención en nuestras actividades cotidianas. También pueden usar su creatividad para inventar otros que se adapten a sus actividades. Lo importante es usar estos poemas como un recordatorio para prestar atención y vivir plenamente cada momento presente, sin distracciones ni apuros. El único momento en que podemos decir "estoy vivo" es el momento presente. Ayer es un recuerdo (¡y a veces incluso un mal recuerdo!) y mañana es una proyección (nadie sabe si vivirá mañana). Así que: respiren y disfruten de cada momento presente con plenitud y agradecimiento. Todo lo que somos y todo lo que tenemos se lo debemos a los demás (padres, amigos, hermanos, socios, compañeros, jefes, clientes, pacientes...).
Kumgang

Thursday, December 14, 2006

Ética para el Nuevo Milenio

A partir de 2007 estaremos desarrollando el círculo de estudios guiado por la Dalai Lama Foundation, que tiene por objetivo estudiar las enseñanzas del Dalai Lama sobre el tema de la ética en la sociedad actual.
El círculo de estudio será abierto (es decir que no es necesario ser Buddhista) y tendrá como máximo 10 miembros. Para que sea eficaz, después de dos meses de trabajo no se admitirán miembros nuevos hasta el comienzo de otro círculo.
El círculo trabajará con una guía de estudios provista por la Fundación Dalai Lama que estamos traduciendo al español en este momento.
La idea de estos círculos sobre ética se originó en un pequeño grupo de seis amigos en California, y ha crecido hasta difundirse en muchos países.
Como nuestro Centro Zen no tiene un lugar propio y no estamos en condiciones de alquilar más horas de sala, lo único que necesitamos es que alguien ofrezca un lugar (puede ser una escuela, biblioteca, casa, centro cultural, etc.) para que el círculo de estudios no tenga costo alguno de participación. La dinámica de las reuniones será de una vez por mes, una hora o un poco más, a coordinar (podría ser un sábado o domingo por mes, dependiendo de las posibilidades de los asistentes).

Todos son bienvenidos.
Esperamos sus comentarios y recibimos las inscripciones desde ahora.
Gracias.

Tuesday, December 12, 2006

Gathas 2

Meditación bajo el árbol Bodhi

Sentándose

Sentarse aquí,
es como sentarse bajo el árbol Bodhi.
Mi cuerpo es la misma atención,
totalmente libre de distracciones.

La razón por la cual a la especie Ficus Religiosa se la llama árbol Bodhi es porque el Buddha realizó el completo despertar a los pies de este tipo de árbol.
Bodhi significa estar despierto o liberado. Hoy, el lugar donde el Buddha realizó el despertar se llama Bodhgaya, y allí se construyó un enorme templo para conmemorar su despertar.
El árbol Bodhi se yergue allí, hermoso con su grandeza lujuriosa, aunque es sólo un nieto del árbol que estuvo ahí en los tiempos del Buddha.
Cuando llegamos a nuestro almohadón de meditación o silla, podemos unir nuestras palmas, hacer una ligera inclinación desde la cintura, y recitar este verso. Luego nos sentamos lenta y cuidadosamente. Cuando nos sentamos sobre nuestro almohadón con la intención de realizar la plena conciencia del momento presente, nuestro sentarnos es la continuación de la mente despierta del Buddha. Meditación no es sentarse pasivamente en silencio. Es sentarse en conciencia, libres de distracciones, y realizar la clara comprensión que surge de la concentración.




Gathas para la práctica

Sala de meditación del Templo vietnamita Tierra del Buddha, en Bodhgaya

El Gran Maestro Thich Nhat Hahn escribió una recopilación de Gathas (versos o poemas cortos) para ayudarnos a practicar las enseñanzas del Buddha en cualquier situación de la vida cotidiana.
Estos son algunos (después del Gatha, el comentario de Thich):

Entrando a la sala de meditación

Entrando a la sala de meditación, veo mi mente verdadera. Hago el voto de que al sentarme todas las perturbaciones desaparezcan.

En los centros Buddhistas, la sala más importante es el salón de meditación. Es un lugar calmo y apacible. A medida que entramos, podemos deternos durante un momento, mirar en nuestro interior, y recitar este Gatha. Luego podemos unir nuestras palmas e inclinarnos tranquilamente mientras entramos a la sala.
Creo que sería una buena idea que cada persona tuviera una "sala de respiración". tenemos tantas habitaciones, para dormir, para comer, etc. ¿Por qué no tener una sala para respirar? Cada vez que necesitemos regresar a nosotros mismos, podemos ir a esta sala simple y sentarnos tranquilamente, siguiendo la respiración. La respiración conciente es muy importante.
Cuando nos sentamos en la posición de loto o la posición de crisantemo y dejamos que nuestra mente se asiente, las perturbaciones disminuyen, y nos sentimos calmos y alertas. La "posición de crisantemo" es cualquier postura que te resulte cómoda y conducente a la meditación. Puedes sentarte de piernas cruzadas, sobre los talones, en una silla o incluso puedes acostarte.
En la versión vietnamita de este Gatha, la palabra para "perturbaciones" es tram luan. Significa "hundirse y rodar en el océano del olvido, las preocupaciones y las aflicciones". Pisando la sala de meditación, podemos recordar nuestro deseo de completa liberación. Residiendo en el momento presente, nuestros pasos pueden establecer la libertad total de modo que la paz y la ecuanimidad estén disponibles de una vez.


Thursday, December 07, 2006

Sabiduría

Recientemente alguien dijo después de una práctica de meditación: "me falta la sabiduría para hacer lo que sé que debo hacer".

La respuesta que le dimos fue que en verdad esa sabiduría está presente. Es la sabiduría que nos lleva buscar estas enseñanzas, habiendo experimentado en nuesta vida cierto grado de insatisfacción, y viendo que necesitamos comprender el motivo de esa insatisfacción.

El Buddha enseñó que la insatisfacción (dukkha, o sufrimiento, tanto físico como mental o espiritual) se debe a nuestra codicia, ira e ignorancia. No hay más que esas causas. Siempre que estamos sufriendo es por causa de esas tres cosas, los tres venenos.

Desear lo que es placentero y rechazar lo que no lo es, es causa de insatisfacción. Buscamos llenarnos de cosas, incluso de cosas no materiales, para ver si esas cosas nos hacen felices, y en cuanto las tenemos ya estamos deseando otras cosas. Siempre vemos imperfecciones, fallas, carencias, sin darnos cuenta de que todo está completo en nuestra vida. Sólo necesitamos despertar a esa sabiduría. Pero la sabiduría ya está completamente presente.

Lo único que se requiere es dejar de querer cosas, dejar de desear tanto, y vivir lo que nos presenta cada experiencia tal como es.

Cuando nos peleamos con alguien siempre la culpa es del otro...eso es ignorancia. Muchas veces nos peleamos porque no queremos ceder, queremos tener la razón. Eso es ignorancia.

Sólo aceptar las cosas como son es verdadera iluminación, verdadera sabiduría.
Relajar cuerpo y mente y abrirnos a las cosas tal como son: efímeras, insustanciales, interdependientes.

Sunday, December 03, 2006

Proyectos

Dentro de las ideas o proyectos que se han generado en estos casi cuatro años, durante este año hemos convocado a lectores para grabar textos que luego serían distribuidos en bibliotecas para ciegos.
Hubo muchos voluntarios que llamaron y ofrecieron su tiempo. Cuando se los convocó, ninguno de ellos apareció, ni siquiera enviaron un mail para explicar el motivo de su ausencia.

Hubo también una excepción notable entre estos voluntarios. Alguien que no sólo asistió a las prácticas de meditación sino que ofreció un espacio para que pudiéramos hacer la jornada intensiva en octubre. A esta persona, muchas gracias. Desde nuestra perspectiva, es una de esas personas que aunque no siente (o no sentía al principio) afinidad plena con el Buddhadharma, finalmente ha demostrado con actos su afinidad y su madurez en el Camino del Buddha.

Por supuesto no es la única persona que ha demostrado con actos su compromiso. En el grupo de practicantes que ya llevan más de un año de asistencia regular y paciente hay otros que han apoyado de diversas maneras al CZBA, a quienes también agradecemos profundamente.

De los proyectos mencionados, y por las circunstancias que se describen arriba, finalmente hemos dado preponderancia a la práctica y el estudio del Dharma. Cuando haya posibilidades estamos dispuestos a retomar los otros proyectos, pero creemos que es más importante educar y preparar a la gente en este camino.

Por eso, lo que necesitamos más que nada (y atención a todos, tal vez alguien leyendo estas líneas pueda ofrecer lo que necesitamos) es un lugar para realizar las practicas y otras actividades afines (por ejemplo charlas introductorias, reuniones de estudio además de la escuela de Dharma, etc.).

Como carecemos de recursos para pagar un alquiler pero sin embargo estamos pagando el alquiler de horas de las salas donde practicamos, lo que sugerimos es que este lugar no necesariamente tiene que ser propio. Podríamos compartir los gastos, pagando el mismo importe que pagamos en la actualidad, pero disponiendo de más horarios de práctica y estudio, y un lugar apropiado para nuestra actividad.

Otra opción es el préstamo de un local (puede ser una casa vieja, departamento, o incluso galpón) por un tiempo determinado, durante el cual nos comprometeríamos a mantener el lugar en condiciones, pagar los gastos de servicios, etc. En este caso, por supuesto, lo haríamos como corresponde con un contrato de comodato que respetaríamos plenamente (somos Buddhistas!).

Y la última pero no la peor, es que surgiera algún Anathapindika (aquel comerciante que le regaló al Buddha un hermoso parque para convertirlo en monasterio). Pero esto ya es terreno de la fantasía por ahora.

La idea de un local propio o compartido pero con más disponibilidad de horarios es justamente esa: generar recursos que nos permitan a mediano plazo comprar una propiedad (puede ser en las afueras de Buenos Aires, Tigre, etc.) para establecer nuestro Centro Zen.

El local propio nos permitiría desarrollar actividades intensivas, jornadas, etc., y también ofrecer servicios sociales (otro proyecto que está esperando el momento adecuado) por ejemplo atención básica de la salud con medicinas orientales, enseñanza de artes y oficios, etc. Siempre con la perspectiva de las enseñanzas del Buddha.

Esperamos que estas palabras lleguen a oídos de quienes deseen practicar Dana Paramita (generosidad) por el bien de todos los seres.

Quienes quieran ser parte de este proyecto, donando, prestando o compartiendo, bienvenidos.
www.czba.org.ar

Saturday, December 02, 2006

Especímenes argentinos...

Nuestro Centro Zen estará cumpliendo 4 años en enero de 2007.
Sólo un par de personas sabemos lo que ha costado formarlo, esperar, hacer trámites, desarrollar los programas de práctica, poner energía y horas de dedicación a la enseñanza y a la coordinación de las actividades, buscar lugar donde reunirnos, y un larguísimo etcétera.

Sin embargo, en nuestro país existe una especie poco conocida en el resto del mundo: el homo estúpidus (aunque en verdad no es un homínido ya que carece de inteligencia y compasión), capaz de poner en duda todo el esfuerzo y la dedicación de los demás, simplemente porque ellos mismos no son capaces de hacer algo sin espíritu de ganancia, o no son capaces porque están limitados por los prejuicios y los miedos.

Los Buddhas han sido hombres de acción, igual que los Bodhisattvas. Una acción sutil y no invasiva, pero acción al fin, dedicada a la liberación de todos los seres.

El CZBA se fortalece con la práctica de todos sus miembros, con la generosidad de quienes nos han ayudado, con la paciencia de quienes saben cómo estamos trabajando, con la alegría de los pequeños frutos cosechados (pasar de reunirnos dos veces al mes a tener práctica ocho días por mes, la Escuela de Dharma que está floreciendo, las jornadas intensivas realizadas hasta ahora)...y no se debilita con nada, ya que en esta era de corrupción de la calidad de los seres humanos, el Dharma verdadero nos protege y nos sustenta.

Friday, December 01, 2006

Iluminación del Buddha

El 8 de diciembre se conmemora la Iluminación del Buddha Shakyamuni bajo el árbol Bodhi.
Pero mucha gente se pregunta qué es la Iluminación.
En el contexto de las enseñanzas del Buddha significa transformar la mente.
Nuestra mente es un receptáculo de información, datos, ideas, pensamientos.
A lo largo de la vida recibimos toda clase de condicionamientos, y finalmente nos acostumbramos a la idea de que "somos" eso que pensamos, pero realmente eso que pensamos ha sido puesto allí por medio de la cultura, la educación, etc.

Iluminación es conciencia pura o plena, sin condicionamientos.
Los tres condicionamientos más grandes son la codicia, la ira y la ignorancia, dijo el Buddha.
Actuando a partir de estos condicionamientos generamos sufrimiento, propio y ajeno.
Cuando la mente se libera totalmente de estos condicionamientos, se dice que se ha logrado la iluminación.
Por supuesto, dentro del gran trabajo que supone deshacerse de estos condicionamientos existen escalas o pasos en el camino. Desde el punto de vista esencial, trascendente, no hay nada que buscar porque nuestra verdadera naturaleza es pura y brillante, igual a la de un Buddha o Despierto. Pero desde la perspectiva de nuestra realidad mundana estamos llenos de codicia, ira e ignorancia, y debemos hacer un esfuerzo por deshacernos de estos modelos mentales.

El remedio es simple aunque no fácil: las tres prácticas básicas que se resumen en el Óctuplo Noble Sendero, Sila, Samadhi y Prajña, son la llave que abre la puerta de la Iluminación.

Samadhi nos permite ver claro esos condicionamientos y ponernos a trabajar para erradicarlos.
Por medio de Sila aplicamos esta visión clara en la vida corriente y en las relaciones con los demás.
Si practicamos Samadhi y Sila, ya hay Prajña, sabiduría trascendente.

Luego, en el Zen, se exige un paso más: abandonar toda idea prestablecida, que también es un condicionamiento. Por eso a veces leemos, o se nos transmiten oralmente historias de maestros cuyo comportamiento parece extravagante. Ellos han abandonado las etiquetas y se mueven libremente por el mundo esencial.

A simple vista un iluminado Buddhista será igual a una persona común. Pero lo reconoceremos por sus virtudes incansables: generosidad, tolerancia, respeto, calma y aceptación de las cosas tal como son. No es un "luchador" porque los luchadores aun están en el mundo de pérdida y ganancia. Es un "no hacedor" que simplemente vive sin interferir, y actúa para el bien de todos sin esperar recompensas.

Claro está que en nuestro mundo "patas para arriba", un iluminado Buddhista se considera un obsesivo, un maniático, o un ser sin afecto. Nada más erróneo, aunque occidente se haya dejado llevar de las narices por una pseudociencia llamada psicología que apenas ha curioseado superficialmente por los laberintos de la mente humana.

Las enseñanzas del Buddha son la psicología esencial, que apunta a la raíz de la experiencia humana para cortar desde allí las causas de insatisfacción y sufrimiento.

La Iluminación de un Buddha se considera "insuperable y correcta" porque ha cortado definitivamente las causas de renacimiento en los seis mundos del samsara.
Si hoy en día los practicantes se empeñaran en poner en práctica sinceramente las enseñanzas del Buddha, indudablemente serían un ejemplo a seguir por muchas personas. Depende sólo de cada uno de nosotros.
Un día de práctica de Dana Paramita es un día de Iluminación insuperable.
Un día de egoísmo es un día de sufrimiento en los seis mundos.

Lo mismo se aplica a las demás prácticas enseñadas por el Buddha.

Wednesday, November 29, 2006

Arrojar todo al océano

Otro fragmento del Maestro chino Chu Hung:

"Debes creer que todo se debe a causas del pasado. Arroja todo al océano: no sólo los eventos favorables y las adversidades, tus fracasos y tus éxitos, sino incluso la vida y la muerte.
No te preocupes ni temas. Unifica tu cuerpo y tu mente, vuelve tu conciencia hacia dentro y reflexiona sobre el punto fundamental de meditación: ¿Quién está recitando el nombre del Buddha Amitabha?
¡Esto es lo más importante que debes recordar!"

La práctica de la recitación del nombre del Buddha pertenece a las enseñanzas del Buddha, fue el mismo Shakyamuni quien enseñó esta práctica por medio del Sutra del Buddha Amitabha de la Luz Infinita, y maestros como Vasubhandu y Ashvaghosha han puesto en práctica este método que a veces ha sido criticado como simplista.
¿Cómo esos grandes maestros, incluyendo al Buddha, van a recomendar una práctica que no tenga el objetivo de lograr la liberación de las causas de sufrimiento?
Fácil o difícil no viene al caso.
La recitación del nombre del Buddha puede parecer fácil, pero para quienes no pueden contar todavía sus respiraciones del uno al diez, será difícil, ya que se trata de mantener la atención plena una y otra vez a medida que se recita. No hay diferencia en cuanto a Samadhi.
La ventaja es que esta recitación se puede mantener a lo largo de todo el día, incluso mientras hablamos con la gente, en breves periodos de silencio, antes de hablar o mientras escuchamos a los demás.
Por lo tanto es muy útil para quienes vivimos en el contexto urbano y estamos llenos de ocupaciones.
Practiquen.
El Buddha no miente, y su recomendación debe ser escuchada atentamente. No puesta en duda.

Tuesday, November 28, 2006

Abrir la oscuridad

Este es un breve texto del Maestro Chu Hung, un gran maestro de China.

"El refrán dice: 'Abrir la oscuridad, y liberar las ataduras kármicas'.
Si comprendes, entonces la oscuridad es la luz, y las ataduras kármicas no son nada más que liberación.
Si no comprendes, entonces unifica constantemente tu mente y recita el nombre del Buddha (Amitabha). Después de un largo tiempo te volverás tranquilo y firme, y podrás generar sabiduría espontáneamente".